No permitas que nadie calle tu verdad, tu libertad, tus
ganas de seguir adelante.
En esos momentos cuando tu corazón se ahoga que no ves la luz divina, que el brillo de
tus ojos no aparece y sientes que tu dignidad te abandonó, en ese justo momento
tu mirada se cruza con la mirada sensible de ese ser que sin saberlo abrazará
tu alma.
Encontrarse con tu alma, encontrarse con tu tesoro escondido, que permitirá
hacerte recordar quien eres, tu esencia que tenías olvidada. Lo que robaron con
el tiempo, tus risas, tu alegría, que ahora tienes de vuelta en tus manos.
Recuerda que nadie más te hará llorar, obligándote a morir, cortando
tus alas y no dejándote volar . Ahora ya tus alas están listas para el vuelo, para
un nuevo, hermoso y largo recorrido de
aventuras increíbles.
Y siempre recuerda que nadie puede cortar tus ganas de
vivir, de sentir, de seguir adelante, de contar tu verdad, de abrazar las almas
con tus palabras, con tu mirada…
Nuestras almas están abrazadas…
