Un año fugaz, con caminos tibios y fríos. Con experiencias que serán muy difíciles de olvidar, pero que seguro dejaron enseñanzas que no se borraran. Con alegrías y tristezas. Con muchas sonrisas pero también con lagrimas que no quiero recordar.
Te dejo marchar 2011 como un sueño fugaz, abriré mi ventana a la luz del 2012 con entusiasmo y esperanzas para seguir caminando, me falta mucho por recorrer.
Pido mucha salud, armonía, paciencia, fraternidad en el mundo y sobre todo que reina la paz y el amor.
Para toda mi tribu y para mi, que nuestro camino sea ligero y llevadero, que brille la luz en cada esquina.
Adiós 2011, agradezco tus retos, tus dificultades y la inteligencia para vencerlos.
Bienvenido seas 2012 con todas tus bendiciones.
Feliz Año 2012....



